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Los pazos de Ulloa · Pregunta 10

5 puntosPreguntas de Selectividad de Los pazos de Ulloa Ver el enunciado original
  1. 10

    Comente el siguiente fragmento del capítulo XI de Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán. [5 puntos: 3 puntos por el contenido y 2 puntos por la capacidad de argumentar y estructurar coherentemente el comentario]

    Estremeciose de placer don Manuel Pardo viendo al sobrino entrar en su despacho una mañana, con la expresión indefinible que se nota en el rostro y continente¹ de quien viene a tratar algo de importancia. Había oído don Manuel que donde hay varias hermanas, lo difícil es deshacerse de la primera, y después las otras se desprenden de suyo,² como las cuentas de una sarta tras la más próxima al cabo del hilo. Colocada Rita, lo demás era tortas y pan pintado. […] Y Nucha... Lo que es Nucha no le hacía a él peso³ en casa, pues la gobernaba a las mil maravillas. […] Con tan gratos pensamientos, don Manuel abrió los oídos para mejor recibir el rocío de las palabras de su sobrino... Lo que recibió fue un escopetazo.
    —¿Por qué se asusta usted tanto, tío? —exclamaba don Pedro gozando en sus adentros con la mortificación y asombro del viejo hidalgo—. ¿Hay impedimento? ¿Tiene Nucha otro novio?
    Comenzó don Manuel a poner mil objeciones, callándose algunas que no eran para dichas. Salió la corta edad de la muchacha, su delicada salud, y hasta su poca hermosura alegó el padre, sazonando la observación con alusiones muy reservadas al buen palmito de Rita y al mal gusto de no preferirla. Dio al sobrino manotadas en los hombros y en las rodillas, gastó chanzas, quiso aconsejarle como se aconseja a un niño que escoge entre juguetes, y por último, tras de referir varios chascarrillos adecuados al asunto y contados en dialecto, acabó por declarar que a las demás chicas les daría algo al contraer matrimonio, pero que a Nucha... como esperaba heredar lo de su tía... Los tiempos estaban malos, abofé...⁴
    Luego, encarándose con el marqués, le interrogó: —¿Y qué dice esa mosquita muerta de Nucha, vamos a ver? —Usted se lo preguntará, tío... ¡Yo no le dije cosa de sustancia...! Ya vamos viejos para andar haciendo cocos.⁵ […]
    Y como en provincia las paredes son de cristal, se murmuró en Santiago desaforadamente, glosando los escándalos ocurridos entre las señoritas de la Lage por causa del primo. Se acusó a Rita de haber insultado agriamente a su hermana porque le quitaba el novio, y a Carmen de ayudarla, porque Nucha reprendía su ventaneo.⁶ Se censuró a Nucha también por falsa e hipócrita. Se le royeron los zancajos⁷ a don Manuel, afirmando que había dicho en toda confianza a persona que lo repitió en toda intimidad: —El sobrino no me había de salir de aquí sin una de las chicas, y como se le antojó Nucha, hubo que dársela.

    Notas impresas al pie: 1. continente: «aspecto, actitud». 2. de suyo: «naturalmente, sin forzar». 3. no le hacía a él peso: «no le molestaba». 4. abofé: «ciertamente, en verdad» (contracción de la fórmula gallega a boa fe). 5. andar haciendo cocos: «ir dando muestras de estar enamorado, fingir enamoramiento». 6. ventaneo: «acción de mirar por la ventana». 7. se le royeron los zancajos a don Manuel: «se murmuró de don Manuel».

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Responde todos los apartados para comprobar.
Los pazos de Ulloa · Pregunta 10 · Lengua castellana y literatura · Aula 27